
BARILOCHE
Dejamos atrás el desconocido Chubut para adentrarnos en uno de los enclaves más conocidos de la Patagonia argentina. San Carlos de Bariloche nos abre las puertas a la región de Río Negro, así como las rojizas lengas abren las puertas del otoño🍂.
Durante una semana podremos disfrutar del milagro de la naturaleza donde el enorme lago Nahuel Huapi, divisorio con la región de Neuquén toma la función protagonista de dar un fondo al paisaje🏞️. Ayudado por otros lagos más pequeños que lo rodean fuerzan un paisaje pantanoso típicamente cubierto por bosques verdes de Coihues🌳.
Del azul del lago se pasa al azul del cielo por una gama cromática de amarillos, dorados, naranjas, rojos y granates que ñires y lengas solo saben dibujar. Colores 🌈 que contrastan con las cimas rocosas de tantas montañas⛰️ que apuntan su mirada al cielo como grandes gigantes dormidos que han sido condenados a estar fijos a la tierra por los mantos frondosos que los unen a las masas de agua.
Nosotros subimos montañas, remontamos ríos, rodeamos lagos y nos dejamos perder entre los árboles. Simplemente no podríamos haber hecho otra cosa 🤗.
Ascenso al refugio Frey desde San Carlos de Bariloche.
Imágenes de la ruta que de pasto pasa al bosque y de bosque a roquedo. Que de un lago en el valle te lleva a otro en las montañas. Una ruta que camina por la senda del arcoiris. Del azul 💙 del lago pasas al verde 💚 del pasto y de los bosques del valle, que según subes.pasan a ser amarillos 💛 y después naranjas 🧡 y cerca de la cima rojos ❤️. Para culminar con rocas de color liliáceas 🟣. Una experiencia cromática como pocas pasear por los bosques que rodean San Carlos de Bariloche, cubierto por el manto otoñal en esa Patagonia argentina de Río Negro.
Y porque hay días durante el viaje que merecen la pena ser recordados, no por el paisaje, no por la aventura, sino por la experiencia vital que uno vive. Viajar no te convierte en mejor persona ni te evita ser atravesado por conflictos💥.
Instagram no muestra los malos momentos, pero también los hay. No son pocos los lugares donde se dan encrucijadas y este día en San Carlos de Bariloche fue uno de ellos. Esos días en los que todo sale al revés, en los que te encuentras mal contigo mismo y con todo lo que te rodea, en esos donde algo insignificante ocupa tu cabeza durante todo el día😶🌫️, días donde posar para una foto, también supone un esfuerzo. Aquellos días también surgen en mitad de la vorágine de un viaje. Si estuvieras en la rutina de ir a la oficina, esperas un nuevo día. Pero allí, donde cada día cuenta y en todos ellos aparentemente debes disfrutar, pasar un mal día se hace bola.
Quizás solo necesites mirar al lago gris que tienes enfrente y tirar una piedra lo más lejos posible y olvidarte de subir a un cerro más con el afán de subirlos todos. Bariloche también supo sacarnos esos días, para mirar el paisaje nublado y pararse a gestionar las nubes internas🌫️. Asumir que la única luz que verás es el amarillo otoñal de los Ñires y que ese día el Sol no saldrá, porque no le tocaba salir, y punto.🌥️
Con perspectiva, este también se convierte en un bonito recuerdo del viaje, uno de esos días que tampoco olvidas.
Circunvalamos el ramal del lago Perito Moreno que queda rodeado por un anillo de tierra que a su vez rodea el lago Nahuel Huapi y sus brazos🏞️.
Con playas lacustres para dentro y para afuera, todo ello rodeado de Lengas, Ñires y Arrayanes tupiendo los cerros de verde bajo el anillo de altas montañas rojizas por las lengas de altura🍁.
Un paseo en bici para el recuerdo sobre esa carretera patagónica que no llevaba más que al punto de inicio, donde tras pasar toda la mañana pedaleando, era imposible sentirse como al principio☺️.
REFUGIO LÓPEZ, BARILOCHE PATAGONIA ARGENTINA 🧢Subimos al refugio López entre parajes espectaculares del otoño patagónico.
Picos rocosos rodeados de niebla que nos impiden avanzar en nuestro camino ⛰️.
Bosques rojizos de Lengas que nos maravillan la vista al caminar 🍁.
Lagos idílicos que nos invitan a probar sus aguas al terminar la ruta 🏞️.
Tiempos de estar rodeados por la naturaleza, de estar en la naturaleza, de sentir la naturaleza, en definitiva, de ser naturaleza
