
PICHINCHA E IMBABURA
Conociendo la Sierra norte del Ecuador
04 de septiembre del 2022 / Bilbao - Quito
Comienzo de la Gran Aventura
Aquí empiezan varios viajes, el viaje de una semana por las provincias ecuatorianas de Pichincha e Imbabura, el de un mes por el Ecuador y el que me llevará un año por toda Sudamérica.
Todo empieza, como es habitual, desde casa, donde dejo atrás mi vida cotidiana. Dejo atrás a mis compañeros de trabajo con una bonita despedida en el Puerto Viejo de Algorta y en los acantilados de Azkorri; dejo atrás la huerta comunitaria y eso lugar tan maravillo que la rodea; dejo atrás la militancia en distintos grupos de defensa de la Tierra; dejo atrás a toda mi cuadrilla que me despide en el barrio bilbaíno de Deusto cenando en un peruano, en honor a mi incipiente aventura; dejo atrás a la Abuela esperando impaciente mi retorno en la residencia y a Amama en su camino al cielo para acompañarme en el mío; dejo mi casita en Sopela; dejo a mi familia que se reúne una vez más entorno a mi en Berango; dejo a mis hermanos; dejo a Ama saludando desde la puerta de la casa familiar y dejo a Aita con lagrimas en los ojos en la estación de buses de Bilbao.
Desde el centro de Bilbao me subo en el primer bus de tantos que tomaré durante el siguiente año, éste con destino a Madrid. Un recorrido ya conocido, con su tradicional parada de media hora en Lerma. Un trayecto que ya había realizado muchas mas veces, pero que esta vez me llevaba más lejos que nunca. Ese espíritu de conocer y de salirme de lo establecido me empuja a salir casi corriendo a visitar el centro histórico de Lerma, en esa escasa media hora de parada, algo que nunca nadie hace, ya que se esta pensada para ir al baño o comer algo, y el centro no queda especialmente cerca de la estación. Yo decidí visitar uno de los pueblos más bonitos de España, que se me hizo familiar, quizás ya había estado allí antes de pequeño.
Ya en Madrid, sobre las tres de la tarde me subo al que será mi primer avión. El vuelo transcurre durante toda la tarde para llegar a Bogotá a las 6 de la tarde, ya en hora colombiana. Allí me toca hacer escala hasta la salida, a las 11 de la noche, del vuelo hacia Quito. Llego al final a mi destino de madrugada de el mismo día, un día que terminó estirándose como un chicle.
Al llegar, la acogida, en un lugar tan lejano y después de tanto tiempo viajando, fue inmejorable. La encargada de acogerme fue la tía de una de mis amigas del master. Ella vino a buscarme al aeropuerto con su pareja y me llevó a casa de los padres de mi amiga, donde me dieron una cama donde descansar después de tanto viaje.
05 de septiembre del 2022 / Quito
Primer contacto con Quito
Aunque de madrugada pude conocer el camino del aeropuerto a casa de los padres de mi amiga Diana, no fue hasta la mañana siguiente cuando puede hacer mi primer contacto con la ciudad.
Tras despertarme, bastante pronto a pesar del viaje, me acerque a la cocina y pude conocer a los padres de Diana y a su hermano, una familia que fue tan amable y generosa conmigo que me sentí en casa desde el minuto uno de mi experiencia en Ecuador.
Esa mañana la tía, Mary, me acercó al centro comercial más próximo para comprarme la tarjeta sim del móvil y algo de comida para cocinarme los próximos días. El uno con el otro nos retroalimentamos y terminé comprando más comida de la que podría comerme el tiempo que pasaría en Quito, que todavía era incierto. Más allá de la cantidad, también sentí que el precio fue excesivo, hasta 70 dólares en comida me dejé en un momento. Justo cuando el cambio euro-dólar peor ha estado.
Tras mi mala compra comí en familia, y lo cierto es que me invitaron de su comida, cosa que volverían a hacer los próximos días. Inevitablemente no podía dejar de pensar, más compra que no iba a terminar de usar.
Después de comer en familia me aventuré a visitar el centro. Ya venia advertido de cuales zonas de la ciudad no eran recomendables pisar, y al sur del centro histórico debía ser una de ellas. Ir en bus tampoco era algo que sintieran seguro en la familia que me acogía. La conversación sobre la creciente inseguridad de la ciudad, los miedos infundados y las advertencias dadas rondaron mi cabeza de camino a la parada de bus.
Desde donde estábamos, al norte, junto a una de las arterias principales que recorren la alargada ciudad de norte a sur, bajar a centro no tendría porque suponer un reto.
Por fin llegué al centro, y no sé si debido a la experiencia vivida, a la sugestión o si algo tendría que ver con la realidad, sentí una atmosfera muy densa. Nadie se paseaba felizmente con sus teléfonos móviles y a mi me costaba sacar el mío para inmortalizar el casco antiguo de la ciudad declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
El día ya se me había enturbiado y difícilmente podría salir de esa situación. No obsante, artiendo desde la plaza de Santo Domingo, donde me dejó el taxista subí hasta Santa Clara y de allí
06 de septiembre del 2022 / Mitad del Mundo - Pululahua
Un paraíso escondido en el centro del mundo
07 al 13 de septiembre del 2022 / Comunidad Rhiannon
Un lugar donde un mundo mejor es posible
Para conocer más de este increíble lugar entrad en el siguiente enlace donde describo el lugar y mi experiencia en el durante la semana que pude pasar allí.
14 de septiembre del 2022 / Otavalo
Los Otavalo, un pueblo de comerciantes y artesanos
15 de septiembre del 2022 / Laguna Cuicocha - Cotacachi
Lagunas de altura y pueblos peleteros
16 de septiembre del 2022 / Otavalo – Quito
Visita especial en Otavalo y vuelta a la capital
17 de septiembre del 2022 / Pichincha
Mañana de monte y tarde de fiesteo
18 de septiembre del 2022 / Quito
De domingueo en el centro
