
LA CARRETERA AUSTRAL
Y por fin llegamos a la Patagonia, entramos por Chaitén a su parte chilena al cruzar en barco desde la isla de Chiloé.
Entramos en tierras patagónicas recorriéndolas por el lado chileno de la cordillera y de norte a sur🧭. Es la carretera austral el eje vertebrador de estas tierras 🛣️ y de nuestro viaje, que pasamos a hacerlo a dedo. Ya sea por necesidad debido a la falta de horarios o por la propia aventura, nos subimos de manera concatenada de un transporte a otro 👍🏽. A lo largo de una semana larga hemos recorrido en bus, coche, camión y barco la distancia que separa Chaitén de Villa O'Higgins hasta llegar al final de la carretera austral.
En el camino, con un incipiente otoño amenazando con frío y lluvias 🌧️ hemos podido disfrutar de lugares espectaculares; paisajes de ensueño; monumentales glaciares🏔️; de la propia experiencia de movernos a merced de la solidaridad ajena y de descubrir cuáles son los pueblos nativos de la zona, como los tehuelches, mal llamados patagones, y el pueblo canoero kawésqar 🛶 que habitaba los impresionantes fiordos, hoy navegados por cruceros ⛴️. También hemos conocido a personas maravillosas con las que pudimos culminar juntos el viaje 😍.
Seguimos transitando por la carretera austral 🛣️ haciendo paradas por los distintos pueblos de la Patagonia chilena. Chaiten, Queulat, Aysen, puerto Aysen, Coyhaique, Cerro Castillo, Puerto Río Tranquilo, Cochrane, caleta Tortel, caleta Yungay y O'Higgins.
Cada parada es una bocanada de aire fresco en un territorio que empachaba nuestro ya de por si voraz apetito. Montañas, lagos, glaciares, bosques, campos, todo ello vestido con un tono preotoñal. Una combinación de la paleta de colores 🌈 que combina, ocres, amarillos, marrones, con los azules celeste de los glaciares colgantes, los grises y azules oscuros de las montañas y los verdes de la vegetación que aún se mantiene perenne 🌲.
La lluvia ya se empieza a hacer ver 🌧️y a causar estragos en nuestro caminar a los habitantes y turistas de estas hostiles tierras. Los cielos húmedos de esta región de los Andes son causantes de tanta belleza donde el agua es protagonista en todas sus formas. Las nubes dibujan los cielos así como los hielos esculpen las escarpadas montañas y los lagos, ríos y fiordos perfilan los valles hasta el próximo océano 🌊.
El frío se empieza a manifestar, nosotros no cejamos en alcanzar el Sur más allá del Sur, seguimos nuestro caminar hasta el fin del mundo 🌎.
Parada obligada en la mayor catedral de la Patagonia, una de naturaleza rocosa. La Catedral de Mármol y su Capilla anexa fueron esculpidas a lo largo de años geológicos por las aguas tumultuosas del Lago Chelenko🌊.
Este lago, cuyo nombre significa aguas tormentosas y que así fue nombrado por el pueblo Aonikenk "Tehuelche" ❇️ es el segundo lago más grande del continente sudamericano. Este lo dividen los estados de Chile🇨🇱 y Argentina🇦🇷, así como hacen con todo el territorio tehuelche y asume los nombres General Carrera y Buenos Aires respectivamente.
No el tributo a uno de los padres de la patria chilena ni a la capital de la Argentina hacen justicia a la ferocidad de las aguas, como lo hace el nombre originario 💦.
Y es que el viento patagónico peina las gélidas aguas de este inmenso lago generando olas en el que divierten y dificultan la navegación según la intensidad.
La navegación por esas aguas tan privilegiadas se premia con la visita a las formaciones geológicas más auténticas y bellas de la Tierra 🌎. No existe otro lugar donde el mármol haya sido pulido de tal manera por agua lacustre que forme grutas en el. La combinación de los colores🌈 de la mañana con el celeste del lago y la blancura de la roca nos ofrece otro regalo escondido de la Patagonia chilena🪨.
Los paisajes del sur no dejan de sorprendernos a nuestro paso por la carretera austral que está llegando a su fin.
Hay lugares mágicos donde el sol sale y nos colorea de matices el paisaje. También hay lugares oscuros donde todo termina y la sensación de estar en el fin del mundo estremece nuestros cuerpos. Sensación que solo se relaja sabiendo que según los mapas hay algo más allá de esos paisajes inhóspitos.
Este, el de recorrer la carretera austral, es sin duda un viaje en si mismo. Un viaje que te obliga a encontrarte con otros viajeros, a entablar conversación, a conocer su recorrido y a imaginar sus vidas más allá de este lugar. También invita a conocer a los habitantes de estos lares, que muestran una comprensible contradicción, a mayor hostilidad del paisaje, mayor amabilidad y hospitalidad de sus gentes.
Seguimos caminando por estos lugares que no dejan de dejar huella en nosotros ☺️.
La verdadera aventura es más que bonitos paisajes de hielo y piedra. El verdadero viaje tiene muchas aristas. Y no es igual tener a uno mismo de único compañero de viaje que viajar con tu fruta favorita, @apapaya_ 😋
Diez días cosiendo de lado a lado esa línea recta hacia el sur ⬇️ que fue nuestra única guía, la carretera austral.
1. Llegada en ferry a Chaitén desde Chiloé.
2. Comienza la aventura de avanzar a dedo.
3. Continua el riesgo de viajar con otros.
4. Visita a los fiordos bajo la tupida lluvia.
5. Paseíto revuelto por el lago más grande.
6. Expedición en busca del huemul salvaje.
7. Noche en el pueblo colgada sobre el lago.
8. Tareas del hogar, acicalando la casa.
9. Fin de la carretera austral, agur Chile
10. Barquito a la frontera con la Argentina.
Y con esto damos terminada nuestra aventura ininterrumpida por el país más alargado del continente 🇨🇱. Pasaremos la noche en una pequeña isla política donde Chile queda rodeada por el lago y la Argentina🇦🇷. Nos esperan 20km de caminata, con todo encima hasta alcanzar el Chaltén en la vecina Argentina. Pero eso ya es otra aventura 😉.
