
SANTIAGO DE CHILE
Y se abrieron las grandes alamedas en la capital del país más largo del mundo. Santiago de Chile, una ciudad que nos acoge en su cálido verano entre aires revolucionarios y frenos neoliberales, dando de esta forma buena fe de que es heredera de la historia de su país. Aglutina en su infinito entramado urbano memorias de lo vivido en la segunda mitad del siglo pasado🔥.
También sostiene latente el espíritu revolucionario de su último estallido. Octubre del 2019 ya está impreso en sus calles💪🏽.
Un estallido entrelazado notablemente por una sociedad que dió la negativa a la nueva constitución en el plebiscito celebrado apenas unos meses antes de nuestra llegada.
Los distritos financieros de altas torres y los barrios verdes con residenciales ajardinados del norte contrastan con los distritos del sur, más densos y grises que hasta desde las alturas se ve notablemente la desigualdad social en el paisaje urbano🌇.
Y en ese choque de realidades se encuentra la ya no estatua y la no puerta de acceso al metro de la rebautizada plaza de la dignidad. Epicentro indiscutible del estallido y cerrojo que abrió la más grande de las alamedas de la capital chilena, dando por fin, respuesta al sueño robado de Salvador Allende 👓.
Y en ese contexto que invita indiscutiblemente a hacer memoria e ilusionarse por una nueva sociedad cambiamos de año, saltando de un país 🇵🇪, ahora en lucha, a otro 🇨🇱 que está ahora tratando de canalizar la lucha reciente para transformar un país que empezamos a recorrer desde su centro🚶🏽.
Infinitas gracias a @javi.siendo y a su familia y a @belen.de.nos y @elamallea y a su familia por abrir tan cálidamente las puertas de sus casas, su ciudad y su país a unos viajeros eternamente agradecidos.
