
COSTA ESTE DEL URUGUAY
Recorriendo toda la costa Este de Uruguay en auto dejándonos maravillar por sus playas y acantiladas
03 de junio del 2023 / Montevideo – Piriápolis
Con la mirada apuntando hacia el Este.
El primer día recogimos el coche en el puerto de Montevideo al mediodía y arrancamos nuestra marcha hacia el Este del país. El coche de alquiler lo rentamos en Sxit a 7 minutos de nuestro hospedaje. La experiencia fue increíblemente buena y el hombre (Jorge) se pasó de simpático. Sixt siempre nos ha salido bien la verdad. En total por cinco días el coche más barato, un Renault kiwi por 213€ (descuento incluido). El precio más competitivo de lo que pudimos investigar, eso si fuera de temporada, estamos a las puertas del invierno uruguayo.
Desde Montevideo, tomando la rambla sur recorrimos la ciudad por la costa hasta salir de la capital y enseguida de su departamento. Recorriendo los pueblos y ciudades del departamento de Canelones, atravesando esas ciudades residenciales periféricas de la capital nos preparamos nuestros sándwiches de mantequilla que era lo único de lo que disponíamos. Se nos había hecho tarde la gestión de retirar el coche y no habíamos tenido en cuenta el factor alimentación. Además, en junio sobre las 5:30 empieza a atardecer y queríamos aprovechar el día. Así que no paramos ni para comprar y nos las apañamos con lo poco que nos sobró de los días en Montevideo, pan de molde y mantequilla.
El Departamento, como casi todo en Uruguay, no es muy grande, así que, en seguida lo atravesamos por completo siguiendo la ruta más próxima a la costa. En Jaureguiberry, justo antes de pasar al departamento de Maldonado, tuvimos que hacer la primera parada obligada. En esta pequeña localidad junto a la ruta está construida la primera Escuela Pública Sustentable de Latinoamérica, este fue el primer gran proyecto de nuestros amigos de Tagma que tanto han conseguido y enseñado por todo Sudamérica. Esta escuela es la primera que se hizo utilizando el sistema constructivo Earthship, en colaboración con un centro público y con la incorporación de una metodología pedagógica en sustentabilidad.
Nos abastecimos de más provisiones en un pequeño almacén de carretera junto a la escuela y volvimos a la ruta. Ya en Maldonado la ruta costera de manera intermitente se denomina ruta 10, y es esta la que nos llevaría por la costa del Uruguay hasta su frontera con Brasil a lo largo de nuestro viaje por carretera.
A la altura de Pirápolis ya íbamos mirando lugares donde poder parar a dormir. Nos paramos en varios campings que no eran, por estar fuera de temporada, y fuimos a la estación de Ómnibus en busca de internet que no conseguimos. Finalmente decidimos seguir hacia el este. Y no muy lejos de la ciudad costera y pasando la Playa San Francisco paramos en la urbanización de Punta Colorada. ya con el atardecer encima, vimos la caída del Sol en un aparcamiento sobre el acantilado. Atrás de nosotros estaba, estratégicamente ubicado el bar Tartaruga, nuestra nueva palabra favorita en portugués. Aunque caro, el chocolate caliente que tomamos allí, nos sirvió de escusa para tener acceso a internet y a un baño.
La noche en esta época del año en estas latitudes, se da antes de las 6pm. Es por ello que a pesar de llevar horas sin luz, aun no era hora de dormir. Todavía sin lugar para dormir, intentamos encontrar algún rinconcito donde poner la tienda en esa zona residencial. Esta suele ser una tarea desagradable, y a pesar de ser aparentemente una zona segura, la noche siempre saca los miedos e inseguridades. Cualquier sitio no es apropiado no tanto por la realidad si no por la mente, sin sensación de absoluta seguridad uno no duerme igual. Terminamos volviendo a un camping que vimos que existía en Piriápolis.
El cielo ya estaba iluminado por una luna creciente pero no completamente llena. Entramos en un camping sin valla pero sin nadie que lo atendiera. Tras merodear por la zona un rato decidimos entrar y poner la tienda en una zona apartada. Por fin vimos a alguien salir de lo era una caseta con un único habitáculo para dormir, parecía que vivía allí. El amablemente intentó contactar con el dueño, pero fue en vano, de alguna manera el nos autorizó a dormir allí esa noche.
El camping habría vivido tiempos mejores, quizás en el anterior verano sin ir mas lejos, pero la nocturnidad y la sensación de presencias en la lejanía que nunca terminábamos de ver y con los que no nos cruzábamos en las zonas comunes, hacían de ese lugar un lugar desangelado y extraño.
Cenamos y montamos la tienda, y con con un silencio calmado e incomodo, una sensación de estar solos y rodeados al mismo tiempo, sin mayor aventura que esa, nos quedamos dormidos bajo la luz blanca de la grande luna entre las copas de los arboles que contribuía a dar mayor penumbra a aquel lugar
04 de junio del 2023 / Piriápolis – La Pedrera
Al despertar recogimos todo, desayunamos algo en aquella mesa de cemento con el asiento partido y buscamos al huésped de la noche anterior. Decidimos pagarle a él lo que dijo que costaba la noche, lo cierto es que no era gran cosa, y si el dinero no terminaba llegando al dueño tampoco nos parecía mal. El que tenga una tienda que la atienda como se dice. Así, nos fuimos.
La primera parada, la hicimos en Playa San Francisco, en el centro de Rescate de Fauna Marina, que fichamos el día anterior, pero entonces estaba cerrado y ahora no. Allí pudimos conocer las especies marinas que habitan estas infinitas costas a través de sus representantes que desgraciadamente había tenido que ser rescatados.
Un viejo lobo marino, y en este caso hago referencia al señor que fundó y maneja la fundación nos dio la bienvenida. Este esta acompañado de un joven voluntario entusiasmado por la vida marina y por cada pequeño dato, concreto y exacto sobre cada una de las especies que habían rescatado. Era tal su conocimiento de ellas que concia su lenguaje, hacia el sonido de cada una de ellas convirtiendo la visita en una excentricidad incómodamente tierna. Este tenia una actitud que escapaba de los códigos sociales normalizados que le permitía sin pudor asombrar al visitanto
Nuestro primer contacto con el Ma
Rescate de fauna
Nos costó encontrar el hospedaje,
Una autentica maquina del tiempo
05 de junio del 2023 / La Pedrera – Cabo Polonio
Un lugar mágicamente único en el mundo
Nos despertamos en La Pedrera y fuimos a conocer su playa antes de dirigirnos al Cobo Polonio.
Dormimos en lo de Peri un hospedaje administrado por una familia de pescadores que vive allí todo el año. El hecho de que estuviéramos fuera de temporada y que nos hospedáramos con ellos hizo de la experiencia una experiencia mucho más local.
Además, Peri y Vero además de hospedarnos fueron unos grandes anfitriones que quisieron pasar un tiempo con nosotros y contarnos tanto la historia del Cabo y como vivieron durante sus infancias y como lo hicieron sus antepasados, así como de la cotidianidad de vivir en ese recóndito lugar hoy.
La noche, con desayuno incluido, nos costó X pesos por una habitación privada con cocina y baño compartido.
06 de junio del 2023 / Cabo Polonio – Punta del Diablo
Caminando por la costa
Salimos de Cabo Polonio en el bus de las 16:00.
Camping en el jardín de una casa familiar con ducha exterior y sistema de fitodepuración.
07 de junio del 2023 / Punta del Diablo – Punta Negra
Vuelta al oeste
Desde punta negra visitamos El Parque de Santa Teresa y sus playas antes de volver hacia el este.
Casa de bioconstrucción
08 de junio del 2023 / Punta Negra – Punta del Este
Punta del Este, nuestra puerta a Brasil
